Después de cirugías, retiro de ganglios, quimioterapia o radioterapia,
es común sentir rigidez, dolor, hinchazón, debilidad o miedo a moverse.
Muchas personas no saben si eso es parte del proceso
o si están empeorando por no hacer lo correcto.
La rehabilitación oncológica existe para acompañar al cuerpo
en cada etapa, sin apurarlo ni exigirle de más.